Un festival municipal no es un club y no es una boda. Es el pueblo entero: niños a las ocho, abuelos en silla a las diez y quien quiere que suene fuerte a partir de medianoche. En Viana de Cega volvimos a sonorizar y dar forma visual a esa noche.
Trabajar con un ayuntamiento exige visita técnica, cumplimiento de seguridad y un montaje que se entiende a la primera. No hay segunda toma.
Del tardeo al prime time
Empezamos con un formato que deja hablar y bailar sin empujar. Cuando cae la noche, el mismo escenario crece: más presión sonora, más robótica, más cuerpo en la pista. El cambio tiene que sentirse natural, no como si hubieran llegado otros técnicos.
El DJ toca para todos los públicos. Eso no significa «un poco de todo mal mezclado». Significa leer el recinto y saber cuándo un hit comercial sostiene a las familias y cuándo se puede abrir el registro.
Seguridad y solvencia, no solo espectáculo
Estructuras, lastre, PRL y un plan de desmontaje cuando el pueblo se va a dormir. Somos productores, no solo DJs: Nacho viene de ingeniería y dirección de proyectos. Eso se nota cuando un concejal pregunta por el aforo y por el horario de carga.
Si sois comisión de festejos o ayuntamiento en Castilla y León, podemos diseñar desde un vermut hasta un festival. Pedid propuesta con fechas y recinto: os devolvemos opciones reales, no un único pack inflado.

